Mi participación en "Poetas por la paz"

23.03.2025

V de vibrar, E de emoción, R de risas (en plural), A de atardecer, N de nada (no hacer nada) y O de Ohhhhhh...

VERANO o esa estación de luz eterna que nos regala tiempo para descansar y para soñar, que como dice la canción escrita por George Gershwin y cantada por la voz inconfundible y potente voz de Ella Fitzgerald, la vida es fácil; "Summertime and the living is easy"...

El año pasado coincidí en una feria del libro, concretamente la de Benavente, con una pareja enamorada, simpática y entrañable, Don José o Jotapege y Val Marchante, y debajo de las estrellas, entre risas, cañas y charlas a la luz de la luna, me ofrecieron participar en una antología coordinada por ellos titulada "Poetas por la paz" y acepté encantada.

La antología viaja por infinitos sitios y los recitales se suman. Un honor estar en vuestro barco en nombre de la paz colaborando con "Médicos sin fronteras".

Con motivo del siguiente recital de esta antología, me gustaría compartir con vosotros, lectores, mi humilde relato, e invitaros a que leáis la antología al completo porque merece mucho la pena. Nada mejor para comprobarlo que leerla.

Y aquí va mi relato:

Al amparo de la luna

Nos encontramos en una linda playa donde somos testigos de que en la vida pasan cosas divertidas e inesperadas. Dos jóvenes, Habib y Youssef se reencuentran con su gente en la orilla de un mar azul oscuro en una noche dulzona y alegre de verano. Disfrutan de charlas espurias y a la vez intensas…Cosas de adolescentes…Se regalan divisar ese cielo de luz plateada que ilumina su sendero y les aporta serenidad, sosiego y tranquilidad… Ese astro espejo portador de placidez que cada noche les besa suavemente el alma.

Se bañan en el agua fresca y en calma, el silencio es el rey, tienen miedo de la nada…

Se empapan de la luminosa aureola de hechizo que emana el momento. Están inmersos en un babilónico cuento de verano…

Habib y Youssef acaban de nadar durante doce horas para llegar exhaustos a un país vecino que les promete una vida que no existe donde habitan.

En esa travesía sin fin, su imaginación fue tan potente que les ayudo a llegar a la costa. Cayeron rendidos al amparo de la luna…

Muchas gracias queridos Jose, Val... POR MUCHAS FERIAS, MUCHAS ANTOLOGÍAS, MUCHA PAZ...